La sinfonía del Universo: cómo debió de sonar el “Big Bang”

A la gran explosión que dio origen al Universo, le acompañó un sonido que se extendió por todo el Cosmos como si de una campana se tratase. Al menos a esta conclusión ha llegado el investigador norteamericano John Cramer, de la University Of Washington, tras haber realizado una simulación sobre cómo debió de sonar el “Big Bang”, a partir de los estudios sobre la relación entre las ondas gravitacionales y el sonido, del proyecto LISA (Laser Interferometer Space Antenna); y del mapa del fondo cósmico de microondas (CMB) del Universo que elaboró el telescopio europeo Planck de la ESA (Agencia Espacial Europea). Así, según Cramer, debió de sonar el “Big Bang”:

Escuchar el clip de 20 segundos.

El periódico ABC se hizo eco de esta investigación y la publicó el pasado 6 de Abril en la sección de Ciencia de la versión digital del diario con el titular “Logran grabar el ‘sonido’ del Big Bang”. Junto al texto, ilustra la información un video institucional de 1:30 elaborado por la ESA y que se divide en dos parte: una primera, en la que se escucha el audio de la investigación del norteamericano; y una segunda, donde supuestamente explican cómo LISA consiguió medir los cambios de temperatura (la radiación) a partir de las ondas gravitacionales. Esta segunda parte ha sido elaborada por el Max Planck Institute.

Lamentablemente, a lo interesante de la investigación no le hace justicia un video con el que más que informan, desinforman. En él, todo sucede de forma muy rápida, se mezclan términos como “ondas gravitacionales” y “Proyecto LISA”, pero apenas se explican. Para llegar a entender en qué ha consistido esta investigación, he tenido que acudir a dos fuentes adicionales: la página web del estudio de John Cramer y la del Max Planck Intitute, responsable de LISA.

LISA es un proyecto enviado al espacio en 2012. Consiste en un triángulo formado por tres aeronaves separadas por 5 millones de kilómetros y unidas por un láser interferómetro, un instrumento que emplea la interferencia de las ondas de luz para medir longitudes de onda. Su misión es la de medir ondas gravitacionales ya que se trata de la única forma de calcular las bajas frecuencias de sonido. Estas ondas, al igual que el sonido, son vibraciones.

LISA_ondas gravitacionales

Hace unas semanas, Planck, el telescopio que pertenece a la ESA, realizó un mapa de la radiación cósmica de fondo que refleja las diferencias de temperatura del Universo, irregularidades térmicas llamadas anisotropías, alrededor de las cuales, los físicos creen que pudieron a empezar a desarrollarse las galaxias.

Radiación Cósmica

Basándose en estos dos estudios, Cramer realizó el suyo propio. Para ello, delimitó un intervalo de tiempo, entre los 379.000 y los 760.000 años de edad del Universo y compactó este espacio en unos segundos o minutos de clip de audio. Una de las principales conclusiones a las que llegó el científico norteamericano es que a medida que el Universo se expandía, las ondas se estiraban y las frecuencias de las vibraciones iban bajando; como consecuencia, el sonido era cada vez más grave. Tanto, que para sus resultados fuesen perceptibles por el oído humano, Cramer tuvo que aumentar su frecuencia diez sextillones de veces (126).

En este enlace podéis escuchar el resto de simulaciones, que van de los 20 segundos a los 8 minutos de duración.

Pablo M.

Aquesta entrada s'ha publicat en Cosmologia i etiquetada amb , , , , , , , . Afegiu a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s